Nuestra Historia

Puente Alto, villorrio suburbano de la capital. Hace 100 años desarrollaba su incipiente actividad agrícola e industrial en medio de un paraje inigualable: casas de adobe y madera relativamente distantes entre sí, con amplios corredores donde los transeúntes podían resguardarse del sol o de la lluvia. Durante la semana, días tranquilos, interrumpidos únicamente por el “pito” de la Papelera, indicando a su gente cuándo debían trabajar, comer o descansar.
Sin embargo, a finales de diciembre de 1928, se vio rota esa tranquilidad: un voraz incendio consumió la barraca de maderas del señor Fernando López. El vecindario, como era de esperar, se sumió en el alboroto natural que generan tales noticias que se difunden de boca en boca. En aquellos años no existía ningún sistema de alarma, salvo las campanas de la iglesia, que en esa ocasión hizo tañer como nunca el recordado sacerdote Jacinto Núñez Barbosa, quien con autoridad y criterio ordenara las primeras medidas de extinción.
Este hecho llevó a la fundación de la Primera Compañía el 02 de agosto de 1929, y posteriormente, nacería la Segunda Compañía el 25 de abril de 1935. Al año siguiente, y con el objetivo de fortalecer el trabajo de ambas Compañías, se fundó el Cuerpo de Bomberos Puente Alto, el 29 de septiembre de 1936 para guiar los destinos de la institución.