Este domingo vivimos una hermosa jornada junto a nuestros voluntarios, sus hijos y familias, en una actividad que ya se está transformando en tradición: la búsqueda de huevitos de chocolate
Entre risas, juegos y mucha alegría, los más pequeños fueron los protagonistas de un momento lleno de magia, donde cada rincón escondía una sorpresa. Pero más allá de los huevitos, lo que realmente destacamos fue el espíritu de unión y comunidad que nos caracteriza
Como Octava Compañía, creemos firmemente que estas instancias fortalecen nuestros lazos, porque ser bombero no solo es servicio, también es familia.
Agradecemos a todos quienes participaron y hicieron posible esta linda actividad.
Unión y vocación, dentro y fuera del servicio.









